Según estudios recientes, la agresividad en la conducción es un problema relacionado con la seguridad vial que va en aumento ya que a medida que pasan los años, se ha comprobado que es un factor de riesgo que puede estar relacionado con numerosos accidentes de tráfico.

Aparece especialmente en conductores hombres, jovenes que circulan en grandes núcleos urbanos y en situaciones de tráfico intenso y de estrés.

Normalmente, cuando explico el tema de la agresividad en la conducción en los cursos de seguridad vial, suelo poner el mismo ejemplo:

Cuando alguien camina por la calle y se tropieza con otra persona, normalmente se admite una disculpa de buen agrado y no pasa nada.

En cambio, cuando uno va conduciendo y se le cruza otro vehículo o usuario de la vía bruscamente, probablemente saque lo peor que lleva dentro en ese momento.

Lo de menos es que acabe con la utilización del claxon de manera desmedida, ya que a menudo se increpan insultos y gestos ofensivos, que en consecuencia, podrían desencadenar una agresión física.

Cada vez hay más personas con un nivel de estrés y ansiedad elevados en su vida diaria. Las prisas, el mal humor, las preocupaciones… Todo ello puede influir en la conducción.

¿Has vivido alguna vez una situación de estas características?

Todos podemos ser conductores agresivos en un momento dado. Clic para tuitear

¿Qué aspectos favorecen la aparición de la agresividad en la conducción?

  1. La falta de empatía con los demás usuarios de la vía.

    Todos podemos equivocarnos, así que un aspecto a tener en cuenta es ponerse en la situación del otro conductor y ser comprensivos con su actuación.

  2. Considerar el vehículo como un espacio propio y privado.

    En general, consideramos el vehículo como un lugar personal, como si fuera nuestro hogar, donde nos sentimos seguros.

    Si nos creemos amenazados o invadidos externamente, podemos no responder con una conducta adecuada hacia los demás conductores.

  3. Prejuicios personales hacia los demás usuarios.

    Algo más difícil de controlar y prever, son los prejuicios personales que pueda tener un conductor respecto a los demás usuarios de la vía.

    Aspectos como la raza, la edad, el sexo e incluso el tipo de vehículo que lleve la otra persona, puede hacer aparecer la agresividad en la conducción.

  4. Condiciones ambientales.

    El calor, las condiciones atmosféricas adversas, un atasco y el ruido excesivo o llevar música a un volumen muy elevado, pueden agobiar al conductor.

  5. El carácter del propio conductor.

    Personas con un carácter agresivo, impulsivo y/o nervioso, serán más propensos a impacientarse en determinadas situaciones del tráfico.

¿Qué hacer ante situaciones de agresividad en la conducción?

  1.  No responder agresivamente.

    Depende muchísimo de la personalidad de cada uno, pero si queremos evitar que la situación agresiva  empeore, es importante no contestar de manera más violenta.

    Para ello, evitar gestos, insultos, utilizar el claxon prolongadamente, e incluso poder provocar una conducción arriesgada y peligrosa.

    No te sientas presionado si otro conductor te intimida aumentando la velocidad o apurando la distancia de seguridad. Céntrate en que tu conducción sea lo más adecuada posible y en evitar posibles riesgos.

  2. Hacer un  gesto de disculpa.

    Muchas veces, un ademán de disculpa con la mano, será suficiente para hacer bajar los ánimos violentos del otro conductor.

¿Cómo evitar ser un conductor agresivo?

  1. Salir con tiempo.

    Evitar las prisas, si sales con el tiempo justo para llegar a tu destino, es más probable que te pongas nervioso y no te beneficie en nada a la hora de conducir.

    Es más la sensación de ansiedad por querer llegar, que lo que se gana en el trayecto aumentando la velocidad, por ejemplo.

  2. Poner música agradable.

    No tiene porqué ser una música relajante, pero sí una música agradable a un volumen adecuado ya que llevar la música muy alta podría influir en la seguridad vial ya que resta atención.

  3. Ser paciente.

    Si hay un atasco, hay un atasco, si hay mucho tráfico, hay mucho tráfico.

    Parece muy simple lo que estoy diciendo, pero ser consciente de qué circunstancias no puedes controlar cuando circulas, te ayudará a ser más paciente.

  4. Comprender y no juzgar la conducción de los demás.

    En la conducción como en la vida misma, no sabemos cuáles son las circunstancias de cada persona.

    Piensa que el conductor que llevas delante puede ser alguien que hace poco que conduce, que pasa por una situación personal difícil en ese momento, que sea alguien a quien le da miedo a conducir…

    ¿Has experimentado como conductor alguna situación de agresividad en la carretera? Clic para tuitear

Estudios realizados en España

En los siguientes enlaces encontrarás más información sobre la agresividad en la conducción:

2002 Audi Attitudes Iniciativa social. 1era edición: La agresividad en la conducción.
2010 Instituto de salud Carlos III. Agresividad vial en la población en general. 

 

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