Curso + guía en PDF gratuitos para superar el miedo a conducir.

¿Qué te impide a conducir con libertad? ¿En qué te está limitando el miedo a conducir?

No siempre todo tiene que ver estrictamente con la acción de conducir…, sino que el miedo, a veces esconde otras carencias, otras limitaciones aprendidas que nada tienen que ver con nuestro momento presente.

Así que, liberarse del miedo a conducir, es liberarse de esa mochila tan pesada que llevas de bloqueos y creencias irracionales.

Es aprender a ver las cosas de otra manera…

Es sentir una sensación de empoderamiento que se expande en ti y en tu entorno.

Es importante abordar el miedo desde los tres pilares fundamentales:

  • Cognitivo o de pensamiento.
  • Síntomas físicos.
  • Conducta o comportamiento.

Conoce cómo es tu miedo, cómo se manifiesta, cómo te limita, que pensamientos aparecen, cuál es su intención positiva.

Acepta el miedo como una emoción básica, innata y necesaria para la supervivencia.

Encuentra apoyo incondicional en tu entorno, fuera de él y en ti misma. Pide ayuda si la necesitas.

Cuida tu diálogo interior. No solo la típica frase positiva y de empoderamiento, que sí, que está muy bien y ayuda; ¿pero cuál es tu diálogo recurrente? ¿Qué te dices a ti misma el resto del tiempo? Trátate con comprensión.

Metas realistas y alcanzables. Empieza por algo, da el primer paso por insignificante que te parezca, como dice la frase: “El primer paso no te lleva a donde quieres ir pero te saca de donde estás.” (Por cierto, no sé de quién es.)

Crea rutinas y rituales. Para cuando te falle la motivación, no dejes que las excusas te ganen.

Prémiate y enfócate en lo positivo. No menosprecies e infravalores los retos conseguidos.

Aprende de los errores. Si hay algo que no ha salido como esperabas, pregúntate cómo puedes hacerlo mejor la próxima vez.

Cambia la culpa por responsabilidad.

Una persona que hace años que no conduce puede empezar:

Realizando clases de reciclaje en una autoescuela.
Conducir acompañada de alguien de confianza.
Planificar pequeños trayectos conduciendo con un vehículo que le acompañe.
Conducir sola en horas con poco tráfico y vías conocidas.

Y así aumentar progresivamente su zona de control gestionando a la vez el miedo abordando los tres pilares fundamentales mencionados anteriormente.

El miedo a conducir es totalmente reversible y por eso estoy segura que este curso te va a ser de gran ayuda.

Adelante Valiente!

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