En este artículo quiero compartir contigo los principales errores que se cometen al afrontar el miedo a conducir.

Normalmente, una conductora que sufre amaxofobia busca información relacionada con cómo superar el miedo a conducir.

Pero una vez que ya sabes qué pasos seguir, no está de más saber, qué errores al afrontar el miedo a conducir debes evitar.

Auto engañarse.

No reconocer que existe una limitación y buscar miles de alternativas que confirmen tu afirmación de que no necesitas conducir.

Estoy segura de que es agotador esquivar el tema de conducir, en las reuniones familiares, trabajo o con los amigos.

Explica y comparte lo que sientes con tu entorno cercano y con quien lo necesites.

Que lo entiendan o no, no depende de ti y tú te sentirás aliviada.

Esperar el mejor momento.

El mejor momento para afrontar el miedo a conducir siempre ha sido y siempre será: AHORA. Clic para tuitear

No esperes a necesitar de manera urgente tener que conducir si:

  • Tienes que actuar ante una urgencia familiar.
  • Surge una oportunidad laboral o te trasladan.

No tengas la presión añadida de un tiempo límite, empieza cuanto antes y mira hacia atrás para valorar tus avances.

Procrastinar.

Aplazar de forma constante las metas que te hayas planificado, poniendo como excusa cualquier otra tarea secundaria y de menor importancia.

El estado de ánimo y la motivación influyen, pero cualquier mínimo paso que tomes ahora para perder el miedo a conducir, será un gran avance para cuando realmente lo necesites.

Planifica semanalmente pequeñas rutinas relacionadas con el conducir, como si fueran obligaciones que no puedes posponer.

No buscar ayuda.

Puede que no hayas encontrado apoyo y comprensión en tu entorno o que aunque así sea, no sepan cómo ayudarte.

Quizás sabes la teoría de lo que debes hacer pero no sabes cómo ponerlo en práctica o por qué te bloqueas.

Busca ayuda externa y deja que alguien te acompañe en tu proceso y te apoye en tu transformación personal para superar el miedo.

Tener miedo a cometer errores.

En general hay una tendencia a negativizar los errores que se cometen en cualquier ámbito, pero entender que las equivocaciones son necesarias en el aprendizaje es algo, que a mí personalmente, me ha liberado.

Todas las inseguridades que aparezcan en situaciones desconocidas o en las que no hayas reaccionado de la mejor manera, serán aprendizajes que se traducirán en experiencia.

¿Cuántas veces te tropezarías y te equivocarías si aprendieras a bailar?

¿Qué deberías hacer para conseguir bailar con naturalidad? ¿Practicar? 😉

¿Has cometido alguno de estos errores? Me encantará leerte en los comentarios.

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